
Especialmente, aprender a amar en libertad, una tarea difícil pero maravillosa, que se construye de a poco.
Entre tantas idas y vueltas, además de lo visible hay una hermosa parte de mí que ejercitar y es no solo la relación con mis pares sino con mi propio interior, esa energía que para algunos es religión, para otros Dios, naturaleza, universo, hablo de aquello q todos tenemos y que lleva para cada uno diferentes nombres y diferentes formas de adorarlo…
De cómo era Jesús
Jesús debe haber pensado bien en sus actitudes. Sabía que ellas serían comentadas por los siglos venideros y precisaba dar el ejemplo.
¿Su primer milagro? No fue curar un ciego, hacer andar a un cojo o exorcizar a un demonio: fue transformar el agua en vino y animar una fiesta.
¿Sus compañeros? No fueron los que comandaban la cultura y la religión de la época; mas eran hombres comunes que vivían de su trabajo.
¿Sus compañeras? No eran como Marta, que hacía aplicadamente las tareas domésticas; eran como María, que lo seguía con osadía.
¿El primer Santo? No fue un apóstol, ni un discípulo ni un fiel seguidor; fue un ladrón que moría a su lado.
¿El sucesor? No fue aquél que más se aplicó en aprender sus enseñanzas; fue aquél quien lo negó en el momento que más precisaba de ayuda. En fin, nada de lo que mandaba el manual del buen comportamiento.




